El trabajo según Salgado

Desde ganar el pan con el sudor de nuestra frente hasta el crowdfunding, hoy hay tantas variantes y tantas concepciones sobre el trabajo que, si todo se acomoda (y en teoría, claro!) podríamos personalizarlas para elegir la que más nos convenga y se adapte a / balancee con el resto de nuestra vida.

En fotografía, muchas veces podemos ver las similitudes de mirada en los autores como los del post anterior y los de este link, aportado por Martín Volman, sobre los profesionales de oficina (que, según el sitio de la Asociación Internacional de Profesionales Administrativos, son quienes llevan orden a la tormenta de los negocios modernos).

De vuelta me surge la pregunta: ¿es la alienación en el trabajo un precio por vivir en sociedad, un lugar común, un preconcepto, un prejuicio, o simplemente una sensación real y compartida, inclusive hasta por los mismos trabajadores? Es obvio que hay miles de personas que son felices trabajando de lo que les gusta: ¿qué pasa con ellos, por qué nos cuesta más (si es que nos cuesta) fotografiarlos?

Quizás debe ser más difícil lograr fotos potentes, que no sean “de banco de imágenes”. Me imagino que parte de la respuesta tiene que ver con que no es tan interesante mostrar la – aparente – ausencia de conflicto, de drama. Habrá que hacerse cargo, entonces, de qué conciencia queremos crear, y qué información y mirada queremos alimentar y difundir – y ser parte, claro.

Mostremos lo que mostremos, la potencia mencionada quizás tenga que ver no tanto con la calidad del trabajo, sino con la profundidad de la mirada. Por ejemplo, un proyecto ya clásico sobre el tema lo realizó Sebastiao Salgado para su libro Trabajadores (1993), en donde sus imágenes en blanco y negro (vean en esta nota de Daniel Merle lo que dice Salgado sobre esta decisión técnica) muestran trabajadores (mujeres, hombres) en distintas actividades como la pesca tradicional en Sicilia, las minas de Indonesia y la búsqueda de oro en Brasil.

No es extraño que un economista como Salgado haya encarado su obra desde los aspectos más básicos (y, por ende, las condiciones más precarias) de la actividad económica, porque, parafraseándolo, muchas veces no vemos, ni sabemos, ni queremos ver, qué tiene que ocurrir para que tengamos en la mesa de café de un hotel 5 estellas un terrón de azúcar.

Como se explica en Amazon, el libro es una exploración arqueológica de las actividades que han definido al trabajo desde la edad de piedra, pasando por la revolución industrial, hasta nuestros días. Está dividido en seis categorías: “Agricultura,” “Alimentos”, “Minería”, “Industria”, “Petróleo” y “Construcción”. Las imágenes componen capas de información visual que revelan la incesante actividad humana que es el núcleo de nuestra civilización.

Y ya que estamos hablando de trabajo, ¿cómo trabaja Salgado? Pueden verlo acá…

 

 

2018-08-31T17:21:28+00:00

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2 Comments

  1. […] ejemplo, podríamos explorar espacios abiertos donde se desarrolla agricultura, pesca, acciones comunitarias, etc.; o espacios cerrados como […]

  2. […] habrán notado en los últimos posts (éste, éste y éste) estamos hablando bastante de la relación entre fotografía y […]

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