El negativo en nuestro cuerpo

Dejá de pensar en las obras de arte como objetos, y empezá a verlas como disparadores de experiencias.” - Brian Eno

En Stranger Visions, la artista Heather Dewey-Hagborg trabaja con restos que gente desconocida deja tras su paso, y que sirven para cuestionarnos sobre el determinismo genético y el potencial para una cultura de vigilancia genética.

Siendo el principal y más reciente proyecto de Dewey-Hagborg -esculturas faciales basadas en información del ADN recogido en colillas de cigarrillo, chicles y demás basura encontrada en la calle-, llamó la atención desde muchas direcciones distintas, incluyendo las que cuestionan la legalidad de su trabajo.

Desde 1996, el estado de Nueva York cuenta con una ley que pena el estudio del ADN sin consentimiento escrito. Pero, como el material es tomado directamente de la calle, Dewey-Hagborg no podría obtener ese consentimiento. Y ése es precisamente el argumento que expone de que el proyecto no viola la privacidad, ya que las esculturas no son exactamente duplicados de caras. Lo que es seguro es que nos enfrentamos, igualmente, a dilemas nuevos e inesperados, en un mundo en donde el ADN puede ser recolectado y examinado cada vez con mayor facilidad.

 

Dewey-Hagborg examinó las muestras que recolectó para encontrar las variantes genéticas que influyen en rasgos como el color de ojos, color de pelo y ascendencia racial. Estas pruebas están a la vanguardia del análisis forense del ADN, lo que permite a los investigadores obtener algunas pistas sobre la apariencia de su cantera de muestras de escenas del crimen.

También incluyó marcas genéticas vinculadas a variaciones en la estructura facial, pero que no nos dan predicciones lo suficientemente buenas para ser usadas en investigación forense. Entonces, los rasgos de las esculturas no se acercan a los de los dueños originales del ADN, o por lo menos es lo que ella dice.

Según Dewey-Hagborg, “Quiero sorprenderme por mi trabajo tanto como cualquiera. Para mí, la alegría de crear es que la creación toma vida por cuenta propia. Me interesa explorar la intersección entre arte y vida, entre naturaleza y artificio.”

Si bien Dewey-Hagborg no es fotógrafa (estrictamente, ¿quién lo es hoy?), me parece interesante vincularla con el medio o, por lo menos, incluirla en estos posts. Su interés como artista de la información es la exploración del arte como investigación e indagación pública; su trabajo busca cuestionar presunciones fundamentales sobre las percepciones de la naturaleza humana, tecnología y medio ambiente. Examinando la cultura a través de la lente de la información, Heather crea situaciones y objetos que contienen conceptos, sondeos, para la reflexión y el debate.

UPDATE: Miren esta charla TED sobre el tema de este post: http://blog.ted.com/2013/06/20/generating-a-sculpture-from-a-hair-the-work-of-heather-dewey-hagborg/

Autor

Rodrigo Vives

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