Oscar Bony, duras piezas de arte

Si hay algo que define el estilo general a lo largo de la trayectoria del artista argentino Oscar Bony (1941-2002), era el acto de mandar al demonio cualquier posibilidad de caber en un estilo.

Durante toda su vida, Bony se dedicó a apropiarse de técnicas y elementos de distintas disciplinas – escultura, pintura, dibujo, artes plásticas -, pero nunca se proclamó escultor, pintor, dibujante o artista plástico. Tampoco fotógrafo, cineasta o performer, a pesar de haber explorado y explotado también las posibilidades de estos lenguajes artísticos, combinándolas entre sí y con las anteriores.

No le interesaba ser ninguna de esas cosas, ni hacer más que transmitir sus conceptos e ideas, crear objetos, imágenes y experiencias tan novedosas como vanguardistas.

En una entrevista en 1985, durante sus años en Italia, el propio Bony aclaró: “Lo que me interesa es el fragmento de la discontinuidad, que la mirada advierta el salto entre un trabajo y otra, porque si la mirada recoge todos los pedazos entonces verá solamente el caos, que es la visión más verdadera de la realidad. (…) La totalidad existe solo en el concepto del caos”.


En otras palabras, trabajaba sobre los saltos de una reflexión a otra, sobre cómo funciona el pensamiento, sobre las conexiones internas entre que asocian la memoria con el presente y el futuro, sobre la realidad.

La ruptura desde todo punto de vista. Ruptura de la idea preestablecidas sobre el arte y la sociedad, de todo lo que rodea al artista en el momento en el que está creando – incluso de la técnica y el elemento. “Alguna vez voy a usar dinamita porque es lo mismo que usar óleo. Cualquier cosa sirve para hacer arte si tiene una idea”.

Bony fue uno de esos artistas que, a través la forma particular de concebir, producir y exhibir sus fotografías, generó nuevas posibilidades dentro del arte contemporáneo argentino. Un claro ejemplo es Oscar Bony. De memoria, una exhibición donde el artista mostró fotos de fotos de álbumes familiares, evocando a la memoria y el reconocimiento de la historia familiar.

Yendo un poco más allá, Bony trabajó la relación de la fotografía con objetos, y trabajó con imágenes y autorretratos a los que atravesaba con balas – luego, fueron fotografías detrás de vidrios baleados, en una serie llamada “el Triunfo de la Muerte”.

 

Dice María José Herrera, actual directora del Museo de Arte de Tigre, y amiga del mismo Bony, que durante la década del 90′ “artistas que no provenían de la fotografía redefinieron la práctica al utilizarla como medio asociado al arte de acción, las instalaciones y el arte conceptual”. Con ella contaremos para curar la muestra que surja de esta convocatoria, en la que lo conceptual y la fotografía ligada a los objetos se ponen en juego por primera vez.

Memoria, Tiempo y Muerte son los temas a los que más se dedicó Bony desde su vuelta a Buenos Aires en 1993 y hasta el 2002. ¿Quién dispara más rápido?

 

 

Las 4 convocatorias 2017 abriran del 1 al 22 de mayo, de manera simultánea. Durante ese período podrán subir el material para participar en la convocatoria masiva, Territorio. En el Homenaje a Oscar Bony, en Nano Busca un Autor y en la nueva convocatoria de video, Cuerpo.
Llegada la fecha haremos públicos los links de carga de material.

2018-08-31T17:19:43+00:00

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